| Descripción geomorfológica | |||||||||||
La depresión del Ebro, en la que se encuentra Torres de Berrellén, se forma a mediados del Terciario como consecuencia de la orogenia alpina, que da lugar a una depresión tectónica que va siendo colmatada a lo largo del Terciario Superior por los derrubios procedentes de la erosión de la cadena montañosa marginal. El relleno de la depresión se produce mediante régimen lacustre, con características de cuenca endorreica. Los materiales terciarios se disponen en horizontal, elaborándose sobre ellos las formas de relieve actuales como consecuencia de la actividad erosiva de la red fluvial cuaternaria, que excavó los sedimentos del terciario, y produjo transporte y acumulación de materiales, con creación de terrazas fluviales Torres de Berrellén está inscrito en su mayor parte sobre las terrazas del río Ebro. El municipio es atravesado por el río Ebro en dirección NNO-SSE, que se desliza lenta (pendiente media regional 2,8 por mil) por un cauce que forma grandes meandros y tiende a adosarse al límite escarpado de la margen izquierda. |
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- Valle aluvial y terraza del Ebro y
Jalón La primera es una zona bastante extensa
sobre la que se asienta Torres de Berrellén, y la constituyen formaciones
recientes (cuaternarias) compuestas por aluviones de los ríos Ebro
y Jalón y una amplia terraza formada por el río Ebro que
alcanza de 3 a 5 km de anchura y descansa sobre un sustrato yesífero
y margoyesífero muy inestable. |
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La
margen izquierda del Ebro es bastante abrupta, a consecuencia de que dicho
río parece como si hubiera sido desplazado hacia esa margen; a
esto hay que añadir los grupos litológicos, que a pesar
de estar constituidos por formaciones yesíferas de edad terciaria,
son muy compactos, lo que hace que se originen relieves con taludes acusados
que en Mina Real, enfrente de Torres de Berrellén, alcanzan 170
metros |
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Otro segundo grupo lo constituyen los materiales modernos, todos ellos formados durante el Cuaternario y que se pueden dividir en tres unidades: Terraza baja del Ebro. Constituida por unos 2 a 4 metros de material terrígeno limoso (suelo cultivable) sobre pudingas calcáreas poligénicas con variable contenido en matriz limoarenosa, alcanzando una potencia en conjunto de 10 a 20 metros, se encuentra mal estratificado y poco compactada, descansando sobre un fondo plano de naturaleza yesífera que otorga a la unidad problemas geotécnicos basados en hundimientos provocados por disolución y emigración de los sulfatos debido a las aguas subterráneas, más los derivados de la posible inundabilidad de este conjunto. Sobre él descansan los mejores suelos fértiles y el núcleo de población de Torres de Berrellén |
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Aluviones del río Ebro. Formados por abundantes gravas calcáreas poligónicas, con algún canto silíceo de origen lateral y gran cantidad de material areno-limoso de distribución muy aleatoria debida al propio carácter hidrodinámico actual de la red fluvial -muy inestable- Constituye también la base de varios cultivos de regadío en el municipio, aunque de menor importancia que la unidad anterior. Además, su fácil inundación y la proximidad del nivel freático favorece solamente a cultivos como las choperas o vegetación propia de ribera. Aluviones de los afluentes del Ebro. Formados recientemente,
presentan una composición en que predomina la fracción
limo-arenosa que en ocasiones, como en los aportes del río Jalón,
puede pasar a fracciones más gruesas del tamaño de gravas.
Las más notorias son las aportadas por el Jalón y la del
Barranco de la Casa de Pola; ya que el resto, dada su escasa competencia
en la red hidrográfica, carecen de importancia, excepto en grandes
tormentas acompañadas de intensas avenidas |
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El término municipal de Torres de Berrellén está dividido en dos zonas muy diferenciadas, separadas por un itsmo que sigue el curso del río Ebro. La occidental es la más abrupta que, partiendo de las Casas de Pola a 220 metros, se adentra en los Montes del El Castellar hasta alcanzar los 686 metros en la Loma de Pola, y una anchura máxima de 12,5 km, con un relieve accidentado. La oriental, en cambio, oscila de la curva de 210 metros a la de 300 que se alcanza en la margen izquierda del Ebro dando comienzo a los farallones que limitan en esta zona al término de Torres con los Montes de El Castellar y con una anchura máxima de 4 km. Sobre ella se asienta el núcleo de Torres de Berrellén, a 211 metros, sobre una extensa zona llana. |
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Los obstáculos montañosos
que cercan la depresión del valle del Ebro funcionan como pantallas
que encauzan la dirección de los vientos, encañonándolos
y aumentando su velocidad, y aíslan la región de los efectos
benéficos de los frentes lluviosos. Las lluvias son escasas, hasta
el punto de constituir uno de los enclaves menos lluviosos de la Península
Ibérica. Su gran irregularidad y su concentración en los
equinoccios califican su régimen como mediterráneo continental,
pues tanto los inviernos como los veranos, además de las sequías
estacionales, tienen que soportar temperaturas extremadas. Vientos Entre los vientos, el dominante es el
"cierzo", un viento frío, seco y racheado del NW; sopla
en cualquier época del años, siendo muy turbulento en invierno
y primavera. Su presencia suelo darse por término medio en un 56%
de los días del año. Las rachas máximas registradas
oscilan entre 100 y 130 km/h, aunque lo normal es que no sobrepase los
35 km/h. El cierzo es típicamente un viento fuerte, frío
y seco, que suele acompañarse de cielos despejados o casi despejados,
con nubes medias o altas. Aunque procede del Cantábrico, ha dejado
normalmente su humedad en las sierras vasco-navarras, por lo que no suele
ser un viento que aporte lluvias a la zona. En otoño y en invierno
el cierzo es francamente frío y molesto. En verano es más
bien fresco y da algunas veces respiro en medio de los agobiantes estíos
de la cuenca. Precipitaciones El valle medio del Ebro está de
espaldas a los temporales atlánticos, a la sombra de las montañas
que lo circundan. Los únicos temporales de lluvia de importancia
son de procedencia mediterránea, con vientos moderados o flojos
del SE. La irregularidad de las precipitaciones es muy grande, en años
secos puede se menor de los 200 mm. El valor medio anual de las precipitaciones
es de 314 mm, siendo más usuales en los equinoccios de primavera
y otoño, 31% y 29% respectivamente; en verano un 19% y en invierno
un 21%. Los períodos de sequía están representados
por julio-agosto con un 10% de la precipitación anual y enero-febrero,
con un 12%. Temperaturas El carácter continental del clima
queda, además de por la precipitación, también puesto
de manifiesto por su régimen de temeperaturas. Sus extremos estacionales
son amplios, pero también las oscilaciones diarias son grandes
como es característico de esta clase de climas. Sobre este fondo
continental se superpone una cierta influencia mediterránea, originando
bruscos cambios de tiempo que afectan sobre todo a las estaciones intermedias,
lo que permite afirmar que sólo el verano y el invierno son estaciones
bien establecidas y prolongadas, resultando la primavera y el otoño
mucho más variables. Nieblas Las nieblas son un fenómeno bastante característico de la zona y está originado por bancos de nubes estratiformes, pegadas al suelo, en situaciones de atmósfera estable, con inversión de la temperatura y enfriamiento de las bajas capas del aire. Pueden producirse por irradiación y enfriamiento de la masa de aire próxima al suelo y la consiguiente condensación de vapor, en noches claras con cielo despejado y viento encalmado, de tiempo anticiclónico. en la huerta se refuerzan por la humedad del río, de la propia huerta y de los regadíos. Las nieblas son abundantes entre noviembre y enero, por debajo de 200-300 metros.
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El Ebro, en su curso medio, describe un "cauce menor" de meandros libres, divagantes sobre un extenso llano de inundación, que destaca por su homogeneidad geomorfológica, de régimen hidrológico y paisajística. El cauce menor de meandros libre tiene una anchura media de 97 m en aguas bajas y 130 m con cauce lleno, y divaga sobre un extenso llano de inundación cuya anchura media es de 3,23 km, llegando a alcanzar puntualmente 6 km. A la altura de Torres de Berrellén, el régimen
del Ebro es pluvionival, con máximo caudal en marzo y un valor
elevado para abril, lo que indica ya la influencia de la fusión
nival de primavera, hecho que no se constataba aguas arriba, donde era
característico el régimen de máximas invernales
debidas a las influencias pluviales oceánicas. Las avenidas más
temidas y voluminosas que se registran en la zona siguen siendo ante
todo invernales; la máxima frecuencia de crecidas es de noviembre
a marzo, pudiendo presentar un segundo momento de aguas altas por fusión
en primavera (hasta mayo) 500 años ______ 5100 metros cúbicos/seg La red hidrográfica que se establece en la margen izquierda, sobre el sector de los Montes del Castellar no presenta cursos de agua permanentes, si bien la superficie de cuenca que drenan algunos barrancos tienen la suficiente entidad como para ser tenidos en cuenta a la hora de establecer medidas de protección en determinados puntos de riesgo (ejemplo Casa de Pola) Aguas subterráneas La posibilidad de la existencia de agua subterránea
en el municipio es muy alta en los suelos aluviales y de terraza, y
en menor proporción, en los suelos basados en formaciones yesíferas.
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